lunes, 27 de abril de 2009

Día 7 - La creación de un nuevo mundo

Siete son los colores del arco iris, siete los pecados capitales. En siete días Dios creó el mundo. Tres más cuatro igual siete, el número divino más el número terrenal.
En esto estamos, sumando y juntando la fuerza creadora y renovadora con el cuerpo que tiene que encontrar sus nuevas maneras y caminos, concretamente, visceralmente.
Hoy me toca volver a comer, a que mi cuerpo vuelva a hacer el recorrido completo.
Me desperté puntualmente a las 6. Tengo un reloj interno "pünktlich" a las 6 de la mañana. Hoy parece que no sale playa, hoy está nubladito.
Desayunamos con Matías en la mesita al lado de la ventana. La persona encargada de la comida - acá no es especialmente tarea de las enfermeras - entró con el carrito y dijo "Room-service". Creo que somos la habitación con más onda del hospital. Leemos el diario y yo sigo atentamente la Gripe Porcina. Ya tengo pensado pedir regalados un par de barbijos. Al menos, para el aeropuerto. Cacho y Matías ya están por volverse. Uf, ¿qué operación preventiva habrá para la Gripe Porcina? ¿Una operación de nariz? Así, de paso, una estética.
El desayuno consistió en dos rebajandas de pan blanco con margarina y mermelada a gusto. Las comí con ganas, luego una modorra como para siesta. La sopa de leche quedó. Estuvimos un rato los cuatro y decidimos hacer una excursión por el jadín. Por suerte, se despejó. Otro día veraniego. Los berlineses no pueden creerlo, dicen que muchas veces nieva en abril. ¿No lo digo yo? ¡Suerte en la desgracia! El jardín realmente es muy lindo, agarramos uno de los caminos y, de repente, vimos una ardillita subiendo por un árbol. Logramos atraerla hacia nosotros- cosa que las ardillas nunca hacen, siempre escapan como locas - y para qué... Creerán que yo le pongo humor a esto para pasarla lo mejor posible, pero no crean, reirme es una de las cosas que más me duele (junto con toser y estornudar, algo que me pasó hoy por primera vez. ¡Ay!) y no podíamos parar de reírnos. La ardillita que, suponemos bebé e inexperta, nos eligió como familia. A Laura se le subió a la pierna, a Cacho lo seguía por todos lados. Cuando nos sentamos todos en la reposera ella se echó a un costado y descansó con nosotros. Cuando retomamos la marcha ella lo hizo también. Las demás personas del jardín no lo podían creer, sacaban fotos con el celular, decían que nunca habían visto algo así. Y no es que ella se distrajera con los otros seres humanos, sólo nos seguía a nosotros. Difícil fue cuando tuvimos que volver a entrar al pasillo del hospital. Acá las puertas se cierran y se abren solas así que hubo que poner en práctica un plan de coordinación, que, lamentablemente, implicó una patadita para que no nos siguiera por el piso. Ya somos una familia medio rara acá, lo que falta es que tengamos una ardilla como mascota en la habitación. Ésta es, entonces, nuestra historia con la ardillita.
El almuerzo fue un menú completo. No estamos del todo de acuerdo con lo que proponen como "comida base", uno mismo tiene que ser selectivo, por ejemplo, comí el filet y el arroz pero no los zucchini con salsa de tomate. El postrecito era un queso-crema tipo cheesecake sin cake. Quedé pipona pipona. Vamos a ver cómo lo digerimos... Matías y Cacho se fueron y al final, de tan despejado, pudimos hacer Playa Grunewald. Como ya terminé mis libros estoy intenando terminar La montaña mágica que estoy leyendo hace un poco más de 10 años. Me faltan 200 páginas de 1000 y Hans y yo no podríamos estar más en sintonía: los dos internados, contando las líneas de fiebre, haciendo pequeñas actvidades entre comidas. Sobre todo, dejando pasar el tiempo. Quizás debería pasarme a En busca del tiempo perdido aunque no creo que me dé el tiempo. Los doctores hoy me dijeron que para fines de esta semana, esto es, el viernes. Me darían el alta. Sólo falta seguir una de las leyes naturales: "todo lo que entra tiene que salir". Todo depende un poco de eso. El día a día en estos casos a veces se reduce a cosas elementales. Ah, y nada de Playa Grunewald. La enfermera justo me tomó la temperatura en el solarium de mi habitación y 37.7 C no va. El médico también rezongó, que el sol no le hace bien a la herida, que bla, bla, bla. Che, tampoco es que estoy e bikini, sólo con la ventana de par en par, con la remera puesta y el vendaje. Tampoco soy una loca.
Dormité un rato porque últimamente la siesta no me sale. A las 5 Laura me instó a salir de la cama para evitar trastornos de horario, menos hoy que es la primera noche sin acompañante. Como me siento relativamente bien y esto es bastante caro - con room-service incluido - decidimos que puedo enfrentar las noches solita. Hice mi caminata vespertina por el pasillo con Matías. Medio de mal humor, un poco por los graditos de temperatura y otro poco porque el plan de evacuación todavía no se puso en práctica. Nada que un partido de canasta no pueda aliviar. Después del Abendbrot (el pan de la noche) nos pusimos en marcha para el segundo partido de "familia de sangre" contra "políticos" (padre e hija contra suegra y yerno) y por un error mío en la anteúltima mano no lo finiquitamos. Así nos terminaron ganando Matías y Laura. Como es el mejor de tres hoy nos queda la revancha. Después de las inyeciones, las gotitas y el termómetro (todo bien, bajó a 37.1) a las 22 hs. terminó la noche. Matías se quedó conmigo hasta que me durmiera - y tuvimos que mirar como tres capítulos - y yo le decía "No te vayas..." porque no me podía dormir pero ya a eso de las 12.30 hs. lo dejé ir. En algún momento, no sé cómo ni cuándo, me quedé dormida.

2 comentarios:

  1. Aquí estoy, leyendo tu blog, poniéndome feliz con la mejoría!
    Te queremos mucho.
    Feliz alimentación, feliz recuperación.

    ResponderEliminar
  2. Hola Ale linda!!!
    qué felicidad que estés tan bien como para conectarte a un blog y contarnos tus vivencias. A todos los que estamos lejos nos da una tranquilidad que no te cuento el poder saber de vos día a día, sin sentir que hinchamos...
    Te extraño muuucho y te quiero muucho!
    comé todo lo que te digan y portate bien, así prontito te dan el alta!
    un besoooote,

    Viole

    ResponderEliminar